Cusco - Aguas Calientes
El primer día comienza cuando te recogemos en tu hotel de Cusco (a 3,399 m) y viajamos por carretera a través del Valle Sagrado hasta la estación de Ollantaytambo. Desde ahí abordas el Vistadome Observatory, un tren panorámico con amplias ventanas laterales, techo de vidrio y un vagón observatorio pensado para que no pierdas ningún detalle del paisaje que se abre a tu paso. Es, sin duda, una manera privilegiada de acercarse a Machu Picchu.
Durante el trayecto, el tren desciende por el valle del Urubamba siguiendo el curso del río, entre montañas verdes, andenes incas y una vegetación que cambia poco a poco desde la sierra hacia la selva alta. Llegas así a Aguas Calientes, el pueblo a los pies de la ciudadela y punto de partida para la visita del día siguiente. Al viajar en la versión de dos días, tienes toda la tarde libre para acomodarte y aclimatarte sin prisas, algo que la modalidad full day no permite.
Puedes aprovechar esas horas para recorrer las calles del pueblo, probar la gastronomía local o adelantar algunas fotos del entorno. Y si quieres relajarte después del viaje, las aguas termales que le dan su nombre al pueblo están a pocos minutos del centro. Pasas la noche en Aguas Calientes (el hospedaje se cotiza aparte), una ventaja clave de esta modalidad: al dormir tan cerca de la entrada, podrás subir muy temprano al día siguiente y disfrutar Machu Picchu con menos visitantes y una luz inmejorable para tus fotografías.







